Por qué le importa a tu restaurante favorito
Las apps de delivery cobran al restaurante un porcentaje de cada pedido —en Estados Unidos, los planes de Uber Eats van del 20% al 30% y los de DoorDash, del 15% al 30%—. En una cena de $40, pueden ser $12 que nunca llegan a la cocina. Pedir directo es la forma más sencilla de apoyar a un local que te gusta.
Qué cambia para ti
Pides en la carta del propio restaurante, con sus fotos y sus precios reales, y le pagas directamente. Tu pedido va derecho a su cocina. Si algo sale mal, hablas con quien lo cocinó, no con un centro de llamadas.
La misma comodidad
Una buena página de pedidos funciona como una app: eliges, pagas online y escoges entrega o una hora de recogida. Los restaurantes con Bite2u muestran la carta en seis idiomas, así que el visitante pide sin traducir nada.
Para el restaurante: pónselo fácil
El cliente pide directo si es tan fácil como en la app. Pon tu enlace en tus redes, en tu ficha de Google y en un QR en cada bolsa. Con Bite2u cuesta una cuota fija al mes, con 0% de comisión por pedido.